
La semana pasada recibí la respuesta de los revisores que una revista había asignado al artículo que envié. Minor revision, decía el editor, que en román paladino viene a ser cambia pocas cosas, que más o menos va bien. Esto, junto a sus comentarios, me hace pensar que no solamente tengo el pie en la puerta sino que aquello que se ve a lo lejos son los canapés de bienvenida. Pero ya saben.
Por muy pocas cosas que haya que cambiar en un artículo, la respuesta a los revisores y al editor siempre es un asunto delicado. Aunque los cambios propuestos sean mínimos, siempre hay que tener en mente una serie de puntos a cumplir para no cagarla en la respuesta. El otro día, buscando documentación para poder dar una respuesta en condiciones, encontré este artículo que recoge todo lo que el sentido común nos tendría que estar gritando en el oído desde el principio del proceso: Top 10 Tips for Responding to Reviewer and Editor Comments. En todo caso, unos cuantos puntos sacados de la chistera (y de ese artículo):
Fortune’s Formula: The Untold Story of the Scientific Betting System That Beat the Casinos and Wall Street es, a pesar de lo sensacionalista del título, un excelente relato acerca de los esfuerzos de un puñado de gente de lo más dispar (economistas, matemáticos, mafiosos, Claude Shannon…) por lograr uno de los anhelos humanos básicos desde que el capitalismo es capitalismo: ganar la mayor cantidad de pasta posible en el período de tiempo más corto concebible.
Uno de los conceptos que aparecen repetidos en sus páginas es el criterio de Kelly, una fórmula que permite a un jugador determinar qué cantidad de su dinero apostar en una determinada jugada (o inversión), teniendo en cuenta el conocimiento a priori que se tiene sobre la probabilidad de éxito de la misma. Una enunciación alternativa dice que hay que elegir las apuestas (inversiones) que maximicen la media geométrica del retorno esperado; esto es idéntico a lo que propuso Bernoulli en 1738, pero que no fue ampliamente conocido en los círculos de interesados (economistas) hasta que su artículo se tradujo al inglés en 1956.
Aunque este criterio se popularizó enormemente durante una época, hubo un número de economistas muy críticos. Uno de ellos fue Paul Samuelson. Tan seguro estaba Samuelson de la validez de sus críticas a este método, repetidas hasta la saciedad siempre que tenía la ocasión, que en 1979 publicó un artículo compuesto casi enteramente (casi, los pies de página contienen excepciones, así como la última palabra) por monosílabos: Why we should not make mean log of wealth big though years to act are long. Un pequeño resumen:
For large N, when you act at each turn to make the mean of log of wealth big, you will make your mean growth rate big in this sense: As N grows large, the odds go to one that my mean growth rate (per turn) will end up real close to a rate less than that which you (with big odds) end up close to. [...]
For N as large as one likes, your growth rate can well (and at times must) turn out to be less than mine – and turn out so much less that my tastes for risk will force me to shun your mode of play. To make N large will not (say it again, not) make me change my mind so as to tempt me to your mode of play. Q.E.D.
Y concluye:
No need to say more. I’ve made my point. And, save for the last word, have done so in prose of but one syllable.
¿Buen EABE, mal EABE? ¿Buena misa, mala misa? El EABE es la renovación de un espíritu, es un acto espiritual y alegre. ¿Ha habido alegría? ¿Has conocido a gente entusiasta? ¿Te han admitido como una más? Entonces ha sido un buen EABE.
No esperes mucha estructura: esto es una fiesta. Se trabaja para demostrar que se puede trabajar por gusto, de forma horizontal. No esperes que las ideas queden claras, ni que los debates sean profundos. Lo importante es construir la red de personas, ya habrá tiempo para lo demás.
¿Quién manda aquí? Nadie, todos, los organizadores. Los organizadores deciden el color fundamental de lo que se va a hacer. Así, ha habido un EABE convencional, un acto rebelde y alternativo, un encuentro de buenas prácticas, un happening de infantil, una formación sobre proyectos. Y luego ha pasado lo que han querido los participantes.
El EABE tuvo un momento fundamental y creativo, cuando se inventó a sí mismo. Ese día los docentes, sin apoyo ninguno, demuestran que pueden formarse y colaborar para mejorar la educación. Después sólo queda la conquista del mundo. En eso estamos.
Como la única forma de mejorar la escuela es desde la escuela, el encuentro presencial es sólo la celebración final, lo importante son los proyectos entre EABE y EABE, eso que llamamos Camino al EABE.
Cuando acaba un EABE hay que dar las gracias por el trabajo de los organizadores.
Yo, una vez más, he disfrutado. Tengo amigos profundos a los que veo una vez al año y siguen siendo cercanos. Gracias, especiales, lo habéis bordao.
Como alguno de los que leéis esto sabréis, estas últimas semanas me he dedicado a montar una impresora 3D, una RepRap Prusa Mendel iteration 3, para ser más concretos. El caso es que todavía, por falta de tiempo y por haber estado bastante entretenido precisamente con ella, no lo había venido a contar aquí.
Pues resulta que en la pasada convocatoria de exámenes de febrero en un rato indeterminado de descanso entre estudio y estudio de me ocurrió, a saber por qué, mirar información sobre impresoras 3D, y enseguida quedé infectado por el síndrome del ansia viva que dicen los del grupo Clone Wars, fue pasar esa temporada de exámenes y empezar a comprar y buscar material para fabricarla, después los compañeros de pulsar me donaron las piezas impresas necesarias.
Y así según iban llegando piezas nos poníamos mi señor padre y yo a montar las partes que podíamos, hasta que los controladores de los motores no llegaban, pero una vez que llegaron a rematar la máquina y a imprimir se ha dicho, algún problemilla al principio, luego solucionado, y aprendiendo cada día…
He ido dejando fotos de la construcción en este álbum de picasa https://plus.google.com/photos/114475743139255608313/albums/5853097056096730881, también prometo preparar y subir algún vídeo a youtube, pero de momento es lo que tengo.
En realidad yo no tengo ningún mérito en esto, pues todo está absolutamente documentado y en la comunidad Clone Wars es alucinante el tema de colaboración y la ayuda; todo esto ha sido posible gracias a que es hardware libre, de hecho está basado todo en Arduino y otras placas también con la especificación y los planos públicos.
Yo lo veo como otro logro más, al igual que la gaita electrónica
que fabriqué (y que algún día acabaré de mejorar), para la cual
ahora podré imprimir piezas de plástico y carcasas nuevas, tipos de
clarines… ¡ahora lo que me falta es tiempo para realizar todo
esto!; ya os avisaré cuando me monte una máquina para sacar tiempo
que no existe, será hardware libre, tenedlo claro
, jajaja.
Si estás de acuerdo con este texto, cópialo y
pégalo donde quieras, difúndelo en tu blog, web o red social. Es
mucho lo que hay en juego.
Campaña de recogida de firmas: https://oiga.me/campaigns/di-no-a-la-ley-lassalle
“A diferencia de la economía consumista, basada en la cultura del tener, la Economía de Comunión es la economía del dar. Nos puede parecer difícil, arduo, heroico. Pero no es tal, porque el hombre, hecho a imagen de Dios, que es Amor, encuentra la propia realización precisamente en el amar, en el dar. Esta exigencia está en lo profundo de su ser, sea creyente o no creyente”[10]La propuesta de Chiara Lubich es respecto al modelo llamado Economía de Comunión puede ser valida para todos "emprendedores" en el terreno de la informática para mirar al mundo y coger de él lo bueno.
Filtraciones, llamadas telefonicas de noche y los repetidos cafés en el fondo de un par de cafeterías madrileñas ¿y para conocer qué? ¿cuál es ese secreto? ¿dimisiones? ¿limpian de cargos políticos las empresas públicas? No... No... Se trata de otra cosa, más probable, más previsible: la que podría ser la gran transformación legislativa de la propiedad intelectual y el desmantelamiento de uno de los mecanismos básicos de nuestra relación con la cultura, esto es, la práctica desaparición de la copia privada legal en España.
Salvo la filtración que manejamos y que os damos en exclusiva, este proyecto sigue siendo secreto.
Desde la última entrada no he parado de mejorar, he evolucionado en casi todo, y he ido con ello evolucionando también algunos de los proyectos que tengo abiertos, he empezado otros… he pensado otros.
Y es que la temporada de exámenes no es buena para la cabeza, se te ocurren cosas en las que no habías pensado antes, es el ejemplo del proyecto que estoy realizando ahora, la construcción de una impresora 3D, la cual llevo construyendo algo así como unas tres semanas, y que únicamente falta que me lleguen las últimas piezas para rematarla y empezar a imprimir con ella, escribiré por aquí cuando eso ocurra, a modo de presentación y a modo de relatar el proceso que mi señor padre y yo hemos recorrido para fabricarla. Si queréis ver una galería de fotos (aún incompleta), podeis ver el álbum impresora 3D de mi picasa.
Aparte del hecho en sí de construir esa máquina, su propia utilidad abre un montón de posibilidades, pudiendo imprimir, por ejemplo, soportes, cajas o piezas mecánicas para otros proyectos, se me ocurren clarines de gaitas electrónicas :p.
El estado del proyectico de la gaita electrónica, con el que me introduje en todo este mundo de Arduino (¿He comentado que la impresora también va con uno de estos?) y el hardware libre, también ha evolucionado, ahora tengo una versión MIDI, he reescrito el código casi completamente, y poco a poco va evolucionando también, a mejor.
Por otro lado me he hecho últimamente con una Raspberry Pi, otro frente con el que trastear, también hardware libre, a la que cuando me funcione la impresora, le imprimiré una cajica… ahora mismo estoy familiarizándome con ella, tiene una Raspbian y poco a poco la voy poniendo a mi gusto también.
Otro aspecto importante, y que por eso lo dejo para el final, es que me ha contratado la Universidad de Zaragoza, como PIF, de momento para 3 meses, y haciendo una de las cosas que más me gustan y que más interés tienen para mi, la administración de sistemas, ¡de momento estoy bastante contento!.
Pues sí, «El Incordio» llega al final de su singladura y este va a ser su último post.
Es una decisión difícil (ya sé que esto es lo que se suele decir, pero es la verdad) que me ha llevado meses de reflexión, porque han sido casi nueve años (a falta de dos meses escasos). Nueve años que me han dejado un sabor agridulce.
Pero es que en este tiempo han cambiado muchas cosas. Vamos a hacer un poco de historia…
En 2004, la guerra contra la $GAE, inicialmente por el canon digital, pero que acabaría llegando muchísimo más lejos hasta afectar a todo el sistema de distribución musical y cinematográfico, era ya abierta y declarada. Y aunque ahora, como en el París de mayo del 68 o como en la visita de los Beatles a España, resulte que estaba en ella todo el mundo, lo cierto es que estábamos bastante solos. En aquellos momentos, la guerra la librábamos la Asociación de Internautas, algún medio en Internet (pienso en «Libertad Digital» de donde surgiría -en términos de público conocimiento- Enrique Dans), unos pocos miembros de hacklabs (que echaron una mano, muy de agradecer, desde luego, pero que no fueron en absoluto decisivos, como parece pretender Margarita Padilla, que llega al bochornoso extremo de hablar de la guerra de la $GAE sin ni siquiera mencionar a la Asociación de Internautas), Hispalinux (aunque de una manera muy simbólica -salvadas algunas individualidades- debido a su muy peculiar organización y funcionamiento) y, bueno, se producía en aquella época la eclosión de lo que se daría en llamar blogosfera, una pequeña parte de la cual se empeñó también en la dinámica anti$GAE. Sin embargo, el problema sólo llegó a la calle con el esfuerzo de la Asociación de Internautas (a la que, no en vano, las sociedades de gestión señalaron como target principal) que logró poco a poco que fuera bajando a los medios de comunicación ordinarios. No me extiendo más porque, necesariamente, en algún lugar y en algún momento habrá de ser escrita por quienes la libramos, antes de que lo hagan -que vemos que ya lo están haciendo- unos cuantos de los que regresan del mayo del 68 sin haber ido nunca.
Es en este contexto, en este ambiente, en este clima, que nace «El Incordio». «El Incordio» no nació como un elemento más en la lucha contra la $GAE, por más que los acontecimientos acabasen determinándolo fuertemente en este sentido; en realidad, para mí, la batalla del conocimiento se extendía muchísimo más allá. La $GAE era la escenificación made in Spain de un fenómeno tremendamente nocivo para la Humanidad entera y ese fenómeno era -es, por desgracia- la apropiación del conocimiento. No lo llamo apropiacionismo a humo de pajas ni por cabrear al enemigo, por más que, como efecto secundario, me encante. «El Incordio» nació más por los laboratorios farmacéuticos que por las discográficas, aunque haya escrito sobre aquellos mucho menos que sobre éstas; nació más por las patentes de software -y de estas sí que he hablado mucho- que por las patochadas del tal Ramoncín. Pero es lo que pasa con las escenificaciones: que son más atractivas y tienen más morbo que la exposición pura, dura y técnica del problema ampliamente considerado y vi que la labor producía mucho más rendimiento por ese camino.
Cuando «El Incordio» llevaba un año casi exacto en marcha, me saqué de la manga un invento, una suerte de refresco: las paellas de los jueves, un espacio, dividido en tres partes, en el que me salía del guión y hablaba de todo lo que me daba la gana (fundamentalmente, de política) menos de aquello de lo que hablaba todo el resto de la semana. Y tuvo éxito, mira por dónde. Hubo gente, y no poca (más adelante matizaremos las expresiones éxito y mucha gente) que venía a «El Incordio» solamente para leer la paella de los jueves.
Un día, el 1 de julio de 2011, la Guardia Civil entra en el Palacio de Longoria por orden del juaz Ruz, de la Audiencia Nacional, y se lleva por delante a los más característicos directivos de la $GAE, con Teddy Bautista a la cabeza, y acaba imputándoles varios delitos. Ese día murió «El Incordio».
Todavía no sé si no me di cuenta de esa muerte o la realidad fue que no quise dármela. Como dije antes, yo permití -porque no fue casual ni por la fuerza de lo cósmico- que la guerra contra la $GAE determinara el rumbo de mi blog. Barrido Teddy Bautista y toda su tropa, la $GAE tomaba un todavía hoy poco claro nuevo rumbo, Víctor Domingo tomaba un café con Antón Reixa y se entraba en una fase de alto el fuego que todavía perdura, si bien no parece que se haya aprovechado para nada constructivo. Muerta, pues, la $GAE, en tanto que enemigo, la razón de ser de «El Incordio» -si no su razón última, sí, cuando menos, la inmediata-, dejaba a su vez de existir.
A partir de aquí, entré en una etapa de desmotivación progresiva. Falto de norte, quise convertir «El Incordio» en una paella permanente, pero esta etapa -obviamente artificial y falsa- se ha saldado con un fracaso rotundo; es lo que pasa cuando uno busca -y encuentra- una clientela reflexiva e inteligente: que no traga. Los seguidores de «El Incordio» más anti$GAE se fueron con la música a otra parte; y los seguidores de las paellas dieron a entender con su actitud que, para los jueves, estaban bien, pero que todos los días, hartan.
Así, pues, el final estaba cantado. Lo único que siento es que, siendo así, hubiera sido muchísimo más elegante cerrarlo el 2 de julio de 2011 en plan último parte de guerra. En su apogeo.
Decía que había que matizar eso de éxito. Bueno, «El Incordio» ha sido un éxito relativo. Lo ha sido, desde luego, para mí: casi 1.800 artículos y, como es de ver, no son de cuatro líneas. Es un trabajo ingente, una obra importante. Con esos 1.800 artículos podrían llenarse muchos libros, yo, que no tengo perseverancia para escribir uno y me engaño a mí mismo diciéndome que -siempre en términos de aficionado- soy articulista, no escritor.
«El Incordio» nunca ha sido un blog de referencia. Nunca pretendí que lo fuera, perfectamente consciente de que nunca llegaría a conseguirlo porque -entre otros posibles defectos, si es que este lo es- no soy conciso. Me gusta escribir, me gusta explayarme en mis ideas y opiniones. Y afrontar un artículo que, en modo papel, ocupa dos páginas en helvética 10 (con frecuencia, mucho más aún), es algo que disuade a muchísima gente. A tanta como… pongamos al 90 por 100 del cliente potencial. Yo aposté siempre por el otro 10 por 100, el del gusto por la lectura, el reflexivo, el analítico y, sobre todo, el de criterio independiente, el que odia tanto como yo lo políticamente correcto. Y eso creo que lo conseguí. Ese ha sido mi pequeño éxito por más que mis cifras estén a distancia astronómica por detrás de los grandes cracks e la Red: aposté por un tipo de lector y logré ganarlo, aunque ese tipo de lector nunca me permitiría pasar de cifras de visitas ciertamente modestísimas, por no decir verdaderamente pobres. Pero ya decimos en Cataluña que el bote pequeño es el que contiene la buena confitura.
¿Ha terminado la lucha por el conocimiento libre, la lucha contra el apropiacionismo? Ciertamente no, en absoluto. Al contrario, es más necesaria que nunca. Esta última semana hemos visto que el enemigo vuelve a ponerse en marcha; pero es que el otro enemigo, el que piratea conocimiento patentando usos de principios activos (que es mucho más que las fórmulas de sus síntesis que, por supuesto, también patenta), el que quiere acerrojar no sólo el software que crea sino apropiarse también del que crean los demás, no ha dejado nunca de funcionar a toda máquina. Pero ahora ya es otra época. Los años transcurridos desde 2004 hasta ahora son, en términos históricos, una fracción ínfima del desarrollo humano, pero para la Red ha transcurrido una era entera. Aquellos internautas (asociados o por libre) que éramos unos bichos raros y escasos, que andábamos dándole vueltas a una tecnología que parecía cosa de brujería, hoy somos -y puede decirse sin la menor exageración- la ciudadanía en Red. Toda ella. Hoy existen como realidad en pleno funcionamiento, las redes sociales; en aquel entonces eran, en el más avanzado de los casos, simples ideas, simples proyectos. Hoy se lucha de otra manera y los viejos combatientes de antaño tenemos que adaptarnos o ceder espacio a otros. También con otras máquinas: el PC ha tenido que ceder espacio a tabletas y terminales de telefonía móvil y hoy la dinámica internauta se mueve a prácticamente todas las horas del día, no como antes, que quedaba reducida a las horas de ordenador.
¿Y yo?
Bueno, voy a seguir ahí, siempre en lo mismo. En las redes sociales y, bueno, si de vez en cuando me pica el gusanillo de un artículo de los míos siempre encontraré un huequecito en la amorosa web de la Asociación de Internautas. En cuyo seno voy a continuar, por supuesto, y en activo, por supuestísimo.
En lo demás, voy a tomarme un tiempo sabático difícil de prever. Puede ser un mes, o un año. Dudo que más. Pero sí dudo que vuelva con otro proyecto como «El Incordio». Tengo muchos centros de interés (la aeronáutica, la fotografía, la arquitectura, la historia, la cocina…) y me gustaría profundizar en algunos de ellos. No en todos porque, hasta tanto llegue la jubilación -que ya veremos qué llega y cuándo- el tiempo no da para más, pero la verdad es que a veces veo bitácoras de lo que yo llamo contenido amable, que no tienen otra finalidad que la de satisfacer a su autor, sin más, y si la ven muchos, pues muchos, y si uno, pues uno, en las que se habla lo mismo de un cosido que de un fregado. Y ¿qué queréis? me dan envidia, ver esa placidez y esa tranquilidad amigable y sin complicaciones… Hay quien me ha dicho que no seré capaz, que yo necesito dar caña, que yo no soy hombre de escribir sobre violetitas y sobre lo lindos que son los gatitos pequeños, que lo mío es el fuego a discreción con el arma más bestia cuyo retroceso pueda soportar. Quizá sea así y, si es así, bien, quizá volvería a cabalgar «El Incordio». Pero no me gustaría que tomárais este comentario por lo que no es: estoy diciendo que cierro «El Incordio», no que cesa provisionalmente en la convicencia; eso son mariconadas. Que no concibáis esperanzas. A fecha de hoy, no tengo la menor intención de volverlo a poner en marcha.
Queda el capítulo de rigor: los agradecimientos. De rigor, formulario y todo lo que se quiera, pero no menos justo y necesario. El primer agradecimiento es para mis lectores. Para ese diez por ciento de gente (¡mis bravos!) que en algún momento ha conectado conmigo. Agradecimiento que es igual para el que sigue «El Incordio» desde que empezó, inocente e inmaduro, en aquel mayo de 2004 y hasta hoy, para el que lo ha seguido durante un año o quizá seis meses, o incluso para el que lo descubrió el otoño pasado y lo ha seguido hasta hoy. Uno escribe para que le lean y, muchos o pocos, habéis sido la razón de ser, la finalidad misma, de todo lo que he escrito. Pido disculpas, eso también es de rigor, a todos aquellos a los que haya podido molestar involuntariamente; no las pido, por supuesto, a todos aquellos a quienes me ha complacido pisar el callo con toda intención durante nueve años, a los que espero que les duela lacerantemente para los restos cada vez que se pongan una mísera zapatilla.
Tengo que dar las gracias a mis comentaristas. El comentario es el verdadero rédito de un blog, un enriquecimiento que nunca se agradece lo suficiente. Y un halago enorme: suscitar la inversión de tiempo y de esfuerzo, en la medida que sea, de un tercero, es algo que, de verdad, llena de orgullo.
No puedo dejar de dar las gracias tampoco a todos aquellos que, en mis momentos bajos, que ha habido unos cuantos, me han animado a continuar, me han dado el calor necesario para seguir adelante. Sin ellos «El Incordio» hubiera muerto hace muchísimo tiempo víctima de una pájara cualquiera, y quizá hubieran dejado de escribirse sus mejores páginas.
En fin, creo que está dicho todo. Bueno, todo, en realidad, no, pero prefiero dejarlo aquí.
Para mí ha sido una experiencia estupenda, que sólo esta tecnología me podía permitir, y este bagaje siempre estará ahí.
Recibid todos un sentido abrazo y hasta siempre.
De la serie: Esto es lo que hay
Lo que ha ocurrido con las elecciones italianas debería llevar a profundas meditaciones en muchos palacios. Y, bien, parece que sí, que en algunos sí que están empezando a hacerse preguntas; en otros, sin embargo, se mantienen en sus trece, erre que erre; o, mejor -aunque más macarrónicamente- expresado, erren que erren.
Una persona de mi entorno comentaba ayer, al hilo de todo esto, que en España unas elecciones probablemente arrojarían resultados parecidos, con variaciones peculiares, seguramente (no tenemos berlusconis ni beppegrillos) pero de parecida índole y aseguraba que si la situación actual se prolonga, esto va camino de una revolución. Y yo le maticé: de una revolución, no: de una revuelta. Que es peor.
Una revolución es un proceso que empuja una alternativa concreta. Una revolución se hace para algo, para cambiar un régimen político, un sistema o un estado de cosas tenido por indeseable por otra cosa más conveniente. Y puede ser violenta o pacífica, indistintamente, sin que el hecho de la violencia o no violencia le añada o quite valor. Y siendo pacífica, puede ser incluso legal (por ejemplo, una cantidatura electoral que propugna el cambio de sistema constitucional y gana las elecciones por muy amplia mayoría) o puede ser asimismo pacífica, pero saltándose la legalidad, un estado de subversión pura y dura que triunfa sin más al no encontrar defensores el establishment cuestionado. Revoluciones violentas conocemos todos, así que no pierdo tiempo en ejemplos. Un ejemplo de revolución pacífica subvirtiendo la legalidad puede serlo la proclamación de la IIª República española. Y un ejemplo de revolución pacífica dentro de la legalidad podía serlo la Transición española, pero lo digo con la boquita pequeña porque su cualidad de revolución podría estar muy cuestionada; incluso la de legalidad, si hacemos caso -que no se lo hacemos- a ultramontanos del viejo régimen.
La revuelta es el estallido, sin más. La revuelta es el impulso destructivo producto del hartazgo. Con ella, sólo pueden pasar dos cosas: o que un proyecto revolucionario preexistente sepa cabalgar sobre ella y hacerla suya y convierta la revuelta en una revolución violenta -lo que, según las circunstancias, podría conducir, paradójicamente, a pacificarla- o que la revuelta se vea sofocada, sin más. Y esto último puede acontecer por propia dinámica -las revueltas no duran indefinidamente, terminado el combustible, o sea, satisfecha la ira, termina el fuego- o bien puede verse sofocada por la represión del sistema. En el supuesto revolucionario se deduciría una evolución, en caso de sofocación por el sistema se iría, con casi toda seguridad a una involución, y si la revuelta se produce y se apaga sola, vete a saber…
En este momento, hay un importante caldo de cultivo en España para una revuelta: angustia generalizada por los gravísimos problemas económicos forzados desde Bruselas por una situación financiera catastrófica que los ciudadanos no han causado (por más que se les intente acusar de ello), un paro inasumible que, encima, sigue creciendo imparablemente, una cantidad absolutamente brutal de desahucios por morosidad hipotecaria que convive con un parque de viviendas vacías inmenso, una irritación creciente ante una situación de corrupción política generalizada y enorme, sujeto a poquísimas excepciones que, además, se van reduciendo con el paso de los meses y cuyo ámbito e intensidad aumenta cada día (y con un tempo que cada vez me parece ver más claro que responde a una programación), con una monarquía cuestionada a la totalidad por amplios -y, desde luego, abrumadoramente mayoritarios- ámbitos de la ciudadanía, no en menor medida por su directa, estrecha y cada vez más clara relación con la corrupción política de la que habría sacado tajada, y con la estructura territorial del Estado impugnada desde dos regiones, una de las cuales ha lanzado un órdago a plazo fijo. Y las próximas elecciones generales deberían esperar aún casi tres años.
La cuestión es: ¿aguantará esta legislatura (no este Gobierno: esta legislatura) tres años? Yo creo que no. Y muchísima gente -de la calle, pero no pocos analistas de fuste- lo tiene también claro. Yo lo veo así: si el PP se empecina en mantener la legislatura los tres años que aún le quedan, la revuelta hay que darla por descontada. No sé si se producirá mañana, el mes que viene o el año próximo, pero que esto no aguanta tres años, es folklore en cátedras y en barracas. A menos, claro está que hubiera un cambio radical de política, pero parece difícil que un PP hipotecadísimo con todos los lobbyes financieros del universo (y con no pocos que no son propiamente financieros) y doblegado a los designios de Berlín, afronte ese cambio tan radical que constituiría a única alternativa de continuidad del statu quo.
El problema es que la alternativa, una disolución parlamentaria y convocatoria de comicios generales, no sé hasta qué punto es alternativa puesto que… no la hay. Sí, quizá podría surgir aquí un Beppe Grillo (¿Wyoming podría hacer ese papel, quizá?), pero tampoco veo qué podría solucionar un beppegrillo o un wyoming ni aún como gobernantes o como bisagras de partidos más convencionales. La clase política española, la Casta, está completamente quemada. Completamente. Incluso para muchos que la votan, IU & Etc. constitye una alternativa menos mala, pero está lejos de lo bueno, no deja de ser la parte menos incomestible del plato del sistema. Y más allá de ellos… ¿qué hay? Dentro del sistema, por supuesto, nada (porque en definitiva, el que está quemado es el propio sistema); pero es que fuera tampoco se atisba ni siquiera una molécula de alternativa (no: los actuales extraparlamentarios no lo son; en la práctica totalidad de los casos o son restos de naufragios anteriores -ahí tienes a falanges, comunismos irredentos rojos o amarillos y cosas raras en general- o se trata de formaciones o bien univectoriales -los Piratas, por ejemlo- o de pequeñas organizaciones en las que, más allá de un eventual voto de protesta, nadie depositaría su confianza).
Después están los atajos, los ungüentos amarillos que lo solucionan todo, pero que nadie sabe cómo, lo que podríamos llamar la «homeopatía política». En este campo, destacan, por un lado, el republicanismo (del que, a un nivel sentimental, participo) y, por el otro, el independentismo. Y los dos casos son lo mismo por la misma razón: indefinición. En mi aspecto personal, la única diferencia es mi afección republicana y mi desafección independentista pero, repito, se trata de una cuestión puramente sentimental. Para dar un sí o un no racional, lo que quiero ver son proyectos constitucionales, completos y articulados. Porque una república puede ser un régimen presidencialista al estilo o bien francés o bien estadounidense (que son dos presidencialismos diferentes), o, efectivamente, como muchos objetan, una monarquía que se cambia cada cuatro años. ¿Y cómo se estructuraría la territorialización del Estado? ¿Centralizado, acaso? ¿Autonómico? ¿Federal? Y por cierto: ¿cuál es la diferencia entre uno u otro? Y con la independencia, lo mismo. Oh, que en Cataluña ataremos los perros con longanizas tan pronto nos quitemos a España de encima. Y unas narices, hay muchísimas razones para penar que eso no va a ser así en absoluto. Pero, además de eso, antes de sacar banderas e himnos, quiero ver un proyecto constitucional, igual que en el caso republicano. Porque, claro, capitaneando CiU la cosa, tengo mis sospechas de que una Cataluña independiente no fuera a ser más de lo mismo y para este viaje no harían falta alforjas ni andar poniendo fronteras de la señorita Pepis. Eso aún suponiendo que yo fuera alérgico a España, cosa de la que estoy muy lejos.
En resumen: además de una crisis económica de caballo, además de una crisis política enorme, además de una fractura social bestial y además de una estructura estatal que se derrumba por momentos, tenemos un lío que nadie tiene, en realidad, la menor idea de cómo resolver. No hay alternativa. Y si la hay, no es todavía visible -quizá ni siquiera intuible- ni, en consecuencia, es aún practicable.
Hasta hoy hemos vivido agobiados y atemorizados. Que no tengamos por delante el terror y el dolor.
Aspie-quiz-Graph
People, especially people with Asperger Syndrome, have expressed their interest in the test and graph found at the Aspie-quiz web page.
The test seems to be part of one research work and it adds to the graph info about the autistic and neurotypical hunting variables. Some people think that values aren't accepted or used enough and they dislike the graph.
I think it's sad to loose interest of one part of the public because of that detail. Some people asked for one version of the graph without that and I decided to do it myself in order to give people what they want and help the research to have more participation. This is what you get:
What must i do to have my own graph?
You will have the new image if your browser go to that url.
Please, if you find any error, report it to me. I'll fix it.
Aspie-quiz-Graph
Traducción: [Inglés]
En google+ vi que a la gente les resultaba interesante el test del síndrome de Asperger que llaman Aspie-quiz . A muchas personas con Asperger les gusta el gráfico que muestra al final y a muchas otras no.
Como pertenece a un estudio añade algo en el gráfico que todavía no tiene mucha aceptación. Son los comportamientos neurotípicos y de alguien con Asperger a la caza.
Me parece una perdida que la gente no se interese en ello por ese detalle y como algunos pedían una versión del gráfico sin eso, pues me he puesto y la he hecho. Así ese estudio tendrá un poco más de gente interesada que participe y ellos tendrán lo que les gusta.
Cómo puedo obtener uno para mí?
Si ponéis entonces esa dirección en vuestro navegador el resultado será una imagen como esta:
Y todos contentos. :) A ver si algún día tengo tiempo y echo una mano con la traducción al español.
Más información sobre el espectro autista
Si os interesa este tema, os recomiendo tres enlaces:
En fecha todavía por determinar tengo pensado organizar un taller de arduino en Hispalinux Zaragoza, habrá que pagar algo por los materiales que te podrás quedar y estará basado en Arduino Nano. Seguramente lo haremos en fin de semana.
Me gustaría saber si hay interés así que por favor, deja un comentario si te gustaría asistir.
Adobe deja de dar soporte a la suite CS2, así que han decidido poner todos los programas en una página con un número de serie universal para que sus usuarios que ya la compraron en su día, puedan reinstalarla con este número.
Están en este enlace y en su mayoría se pueden instalar con Wine, pero recordad que no son gratis, tienes que poseer una licencia para poder utilizar este software.
Yo os recomiendo utilizar siempre Gimp e Inkskape, que son libres, pero si os veis en la necesidad, ahí están.
Vía OMG! Ubuntu.
ACTION=="change", ENV{DEVNAME}=="/dev/dri/card0", RUN+="/etc/udev/monitor.sh"
#!/bin/bashUSER=$(w -h -s | awk '$3==":0"{print $1}' | sed 1q)su - ${USER} -c "(export PATH=/usr/bin:/usr/sbinexport DISPLAY=:0export XAUTHORITY=$(getent passwd ${USER} | cut -d: -f6)/.Xauthoritydesktop() {xrandr --output LVDS1 --off || truexrandr --output HDMI3 --auto --primary}laptop() {xrandr --output HDMI3 --off || truexrandr --output LVDS1 --auto}if xrandr|grep -q 'HDMI3 connected'; thendesktopelselaptopfi) 2>&1 | tee -a /var/log/monitor.log"
Serna has been my favorite XML editor for years for real documentation work. Coincidentally I checked today the stage of the opensource development and found it had disappeared from their websites. As far I understood the Serna company been sold and the new owner had closed not only the opensource activity but the free (as beers) version availability.
Then I've searched for any copy of the open sources and seems to be available at Bitbucket: https://bitbucket.org/syntext/serna-free.
So I'm writing this for helping others to find it.
Como muchos sabéis ya, hace algo más de 4 meses que inicié mi aventura en tierras Australianas y comencé a trabajar para REA, grupo que se dedica a la gestión de publicidad online para el mercado inmobiliario, principalmente en Australia, pero con presencia internacional en Italia, Luxemburgo, HongKong, etc…
Deajando aparte el factor aventura, y las ganas de conocer esta parte del mundo, cuando me ofrecieron este trabajo se unieron la oportunidad de trabajar en una compañía que maneja algunos de los portales con más tráfico de Australia con mi interás por dedicarme a las operaciones web a gran escala. Uno de los elementos que más me atrajo fue la cultura de la compañía, que por lo que pude adivinar en las entrevistas, y he verificado postriormente, destaca por una implantación muy alta de metodologías ágiles, equipos de alto rendimiento y gran nivel técnico, mentalidad hacker, mimo por los empleados y una cultura devops muy evolucionada.
Un ejemplo del arraigo de la cultura devops en la empresa es que los dos grupos que celebran reuiones en la zona sobre el tema: “Melbourne devops” e “Infrastructure coders” están siempre sobre poblados de gente de REA, ya sea en el público, como colaboradores o como organizadores. Fuera de Australia, cuando uno de mis compañeros recientemente asistió a Velocity y Devopsdays en Estados Unidos recibió comentarios de admiración sobre el grado de implantación de la cultura devops en la compañía.
Pero después de tanto rollo, ¿cómo es la cultura devops en REA? Podría decirse que en una compañía como esta, en la que los conceptos de agilismo y lean están tan marcados en todos sus estratos, la búsqueda de la eficacia y las mejores prácticas es una evolución constante. Si aplicamos estos elementos al concepto de cómo operamos nuestros servicios nos damos cuenta de que se trata de un viaje que implica un cambio constante. Podemos marcar el comienzo de este viaje hace ya algún tiempo, cuando las operaciones eran ejecutadas de forma centralizada por el equipo de Operaciones Web (dentro del área de IT). Los ya consabidos problemas consecuencia de la separación de Operaciones y Desarrollo, sumados a la desalineación de ambos con los intereses del área de negocio, llevaban a un funcionamiento ineficiente. Operaciones estaba descontento porque no podía solucionar los problemas endémicos, ya que no estaba presente en el proceso de creación y/o mejora de los productos. El equipo de Desarrollo por su parte veía en Operaciones un elemento bloqueante, que no le permitía alcanzar la velocidad demandada por el entorno del negocio, en aras de mantener la estabilidad del entorno. Y todo acaba con las consabidas peleas de perros y gatos, tan ilustradas en cualquier presentación sobre devops.
Los primeros refinamientos del proceso se basaron en empezar a “infiltrar” miembros del equipo de Operaciones en los distintos equipos de Desarrollo, para intentar mejorar la comunicación, y para conseguir que el elemento de operaciones estuviera presente en el día a día del desarrollo y mejora de los servicios. Al parecer el comienzo no fue muy fácil ni agradable y en algunos casos los equipos rechazaban al nuevo miembro, como cuando un cuerpo rechaza un transplante, y también había choques culturales, siendo los “infiltrados” los que no se sentían cómodos en este nuevo ambiente. Su trabajo consistía casi únicamente en realizar pasos a producción de forma manual una y otra vez. Por aquel entonces, había un segundo equipo denominado SPA (Site performance and availability) que se encarga del soporte global de las operaciones, es decir del cuidado de las infraestructuras y gestión de incidencias relacionadas con producción.
Transcurrido algún tiempo comenzaron a hacerse evidentes las ventajas del modelo, gracias al éxito de los equipos que lo habían implementado. Esto dió paso a prácticas que mejoraron el proceso de despliegue y gestión de los servicios mediante la automatización de los mismos y al comienzo de la adopción de un modelo PaaS (Plataforma cómo servicio) cuyo objetivo era la estandarización de los entornos y la simplificación en las operación de los mismos.
Los siguientes pasos en este proceso son la incorporación de la obre la gestión de las operaciones en estos equipos que ahora serán responsables del servicio de forma global incluyendo la creación, mejora y operación del mismo. Este proceso incluye la gestión y resolución de incidencias, ahora los miembros de SPA se han enbebido completamente en los equipos, y el siguiente paso es conseguir que la responsabilidad de solucionar los problemas recaiga en todo el equipo: desarrolladores, calidad, operaciones e incluso los productores y responsables de negocio que poco a poco se han ido incorporando al equipo en su día a día, formando algo parecido a mini startups dentro de la empresa. Por lo que ahora todo el equipo se sienta en la misma zona de la oficina, atiende a las reuniones diarias (standups) y participa en el trabajo cómo uno más. Se acabó esto no lo podemos resolver esto porque X o G no colaboran. Los problemas se priorizan dentro del equipo y se decide que demandas se deben atajar primero y el diseño de nuevas funcionalidades siempre cuenta con la idea de cómo vamos a operar el servicio cuando este esté en producción.
Respecto a la tecnología usada dentro de los equpos relacionada con devops podríamos describirlo cómo que cada equipo tiene libertad para utilizar los elementos que le sean más productivos para conseguir sus objetivos, es la ventaja de tener el control y la responsabilidad de extremo a extremo de los elementos, y en muchos casos esta apoyada en la estandarización que provee el uso de una plataforma común, de la que ya hablaré en un articulo posterior. Por tanto nos encontramos elementos muy distintos cómo puppet o chef para la gestión de configuración, el uso de rpms para la distribución de nuestras aplicaciones, nagios, newrelic, gomez y graphite para monitorización y métricas entre otros muchos.
La implantación de la cultura devops en una compañía no puede medirse cómo blanco o negro, más bien se trata de un gris que va cambiando de tono ya que está en constante evolución persiguiendo el fin último de mejorar la forma en que ofrecemos nuestros servicios y aumentamos el valor para nuestros clientes, así que os mantendré informador de futuras mejoras y la implantación de los planes actuales.
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Artículo publicado en enero de 2012, en el número 9 de la revista Tradumàtica, con el nombre de «Algunas reflexiones sobre la localización comunitaria de software libre». La licencia y el respeto a los plazos de explotación de la versión en papel me permiten republicarlo ahora en versión html, con las adaptaciones lógicas de una versión online. Se corrigen algunos de los errores detectados con posterioridad a la publicación, se han respetado algunas de las correcciones inter pares aplicadas y se han revertido otras.
Disponible originalmente en versión pdf en
http://revistes.uab.cat/tradumatica/article/view/8/pdf.
El estudio, las versiones de las aplicaciones y la redacción son de
primavera de 2011.
El presente artículo tiene dos objetivos: por un lado presenta los resultados de una investigación sobre qué herramientas libres de apoyo a la calidad en la traducción han aparecido en los últimos años; por otro pretende hacer un sondeo del estado a día de hoy del conocimiento y uso de dichas herramientas, a través del examen de cuáles y cómo son utilizadas por las principales comunidades de traducción del mundo del software libre. Y por los traductores profesionales. En estudios previos pretendíamos detectar una evolución hacia el uso de los formatos y estándares de la industria de la traducción y las herramientas sociales, ¿se ha producido? ¿han seguido evolucionando las aplicaciones libres disponibles o se han estancado? ¿cuál es el estado de salud de los grupos de traductores? ¿explotan suficientemente los recursos tecnológicos disponibles? ¿mantienen criterios de calidad y de completud del flujo de la traducción? ¿se avanza hacia la traducción social? Para tener elementos de juicio, pondremos a prueba el estado de las herramientas para, primero, en el uso clásico, traducir los mensajes y la interfaz de usuario de un programa elegido al azar (el fichero en formato PO de la aplicación de uso creciente en educación ExeLearning) y, en segundo lugar, ver cómo se vertería un documento creado con un editor de textos convencional descargado de la red.
Con carácter cíclico el autor ha ido publicando presentaciones más o menos detalladas del mundo de la traducción de software y documentación libres, traducción realizada por comunidades y con herramientas libres. 2004, 2006, 2008... En esos estudios y en varios encuentros hemos abogado por una profesionalización de la labor de traducción, en paralelo a la evidente profesionalización del desarrollo del código libre; no en el sentido de que la tengan que realizar empresas necesariamente, sino de que estén presentes los criterios de calidad del flujo, reflejados en la existencia de normas terminológicas, de estilo, de reutilización de traducciones aceptadas, y el reparto claro de papeles, con traductores voluntarios que se acercan por primera vez, pero también revisores, validadores, etc. ¿Se está produciendo?
También creíamos detectar en los análisis anteriores una evolución hacia una traducción social, posibilitada por la evolución hacia la conectividad permanente pero impulsada por la conciencia creciente de que, como condición de calidad, es necesario homogeneizar las traducciones pertenecientes al mismo proyecto; esta socialización puede manifestarse como terminologías y memorias compartidas, o como el uso de herramientas sociales para la fase de traducción (traducción contra servidor mediante interfaz web, pero también uso de foros o listas de distribución para la organización y el día a día del proceso, dudas, consultas...). ¿Se confirma esta tendencia? ¿Y la del uso creciente de los estándares de la industria de la traducción, TMX, TBX...?
Nos haremos una tercera serie de preguntas: ¿están las herramientas libres de apoyo a la traducción a la altura de las necesidades de los proyectos y de los traductores que quieren utilizar software libre para su trabajo? ¿Permiten realizar el ciclo completo de traducción? Son preguntas ambiciosas. Tenemos 3000 palabras para intentar visualizar respuestas no especulativas, será necesario ser sintéticos.
Por razones profesionales el autor ha debido utilizar con frecuencia eXeLearning, aplicación destinada a la creación de contenidos educativos. Como la traducción disponible en castellano es manifiestamente mejorable (los errores detectados en la versión existente, se verá de inmediato, se cuentan por cientos), paralelamente a la redacción de este artículo y utlizando las herramientas que en él se analizan, se ha realizado un ensayo de actualización y mejora de la misma. Sirva el detalle del trabajo de corrección y actualización de la traducción de este generador de contenidos como investigación previa sobre el estado y funcionalidad de las herramientas libres de ayuda a la traducción, puestas a prueba en el uso práctico sobre unos textos reales.
En una investigación de detalle con la limitación de espacio de la actual no es posible volver a explicar el flujo de trabajo habitual en la traducción de las interfaces de las aplicaciones creadas con software libre. Diremos que los desarrolladores y traductores disponen de un conjunto de herramientas, gettext, que les permite colaborar, y que los traductores se encuentran las cadenas de texto ya extraídas, en un fichero, de extensión PO, que además puede incluir comentarios del autor, del código de otros traductores o revisores, y referencias al contexto de donde procede el mensaje. El fichero traducido, que contiene las cadenas en las lenguas origen y destino, se incorpora al paquete en el que se distribuirá la aplicación, junto a las traducciones al resto de los idiomas disponibles.
Aunque las fuentes de eXeLearning no son las estándar de un aplicación libre (es una mezcla de html, XML, python y XUL, mientras que lo habitual es traducir código C o java) sí usa los formatos estándar para su localización (PO: Portable Object). Aunque hemos dicho que lo habitual es que el traductor reciba un fichero PO con los últimos cambios y añadidos en las fuentes, y sobre el que deberá trabajar, por completud en esta investigación hemos procedido a realizar una comprobación previa: descargar las fuentes completas de eXeLearning, actualizadas con el último fichero POT (Portable Object Template) generado automáticamente —el traductor nunca se encarga de esto— y con el fichero PO con la traducción española. ¿Qué se puede averiguar sobre este fichero con las herramientas disponibles? ¿corresponde al último POT? ¿está traducido en su totalidad? ¿quién lo ha traducido? ¿esa persona se siente aún responsable de seguir manteniendo la traducción?
Vayamos por partes: ¿es una traducción actualizada? Usemos fechas, por precisión y claridad, en el nombre del fichero PO; aplicaremos en primer lugar las herramientas estándar, las incluidas en gettext, sobre exe_es_20110310.po. Msgfmt nos devuelve información sobre un fichero (en este caso queremos saber cuántas cadenas están traducidas)
$ msgfmt --statistics -c -v -o /dev/null exe_es_20110310.po exe_es_20110310.po: 690 mensajes traducidos, 20 traducciones difusas. $ msgmerge -o exe_es_20110420.po -i -w 79 exe_es_20110310.po messages.pot $ msgfmt --statistics -c -v -o /dev/null exe_es_20110420.po exe_es_20110420.po: 690 mensajes traducidos, 20 traducciones difusas.
Msgmerge actualiza el fichero de traducciones al español con las nuevas cadenas por traducir de las fuentes, si las hay (creamos exe_es_20110420.po), msgfmt comprueba el estado del fichero resultante: en ambos casos hay 20 traducciones fuzzy, cadenas con coincidencias difusas, creadas automáticamente por el sistema cuando encuentra cadenas nuevas con pocas diferencias con cadenas traducidas y que quedan marcadas para su revisión por el traductor; no hay cadenas sin traducir. Parece que el fichero original español estaba al día (podemos prescindir de exe_es_20110420.po), pero se trata de una traducción incompleta o sin revisar.
Hay aplicaciones, como pocount, del Translate Toolkit, que nos dan más información:
$ pocount exe_es_20110310.po exe_es_20110310.po type strings words (source) words (translation) translated: 690 ( 97%) 5252 ( 98%) 5512 fuzzy: 20 ( 2%) 106 ( 1%) n/a untranslated: 0 ( 0%) 0 ( 0%) n/a Total: 710 5358 5512
El paquete experimental Pology proporciona posieve, aún más informativo, como puede apreciarse en la imagen (pulsar en las imágenes para verlas en tamaño original)
Esto, salvo la salida silenciosa de msgfmt, son estadísticas, ¿pueden las herramientas darnos más información? ¿por ejemplo de la validez y corrección del fichero PO? POFileChecker, de gettext-lint,
$ POFileChecker exe_es_20110310.po > exe_es_20110310_errores.xml
nos devuelve un fichero xml donde se señalan más de 50 errores, entendiendo por errores diferencias entre la versión original y la traducida como
<error line="323" message="45">missing .</error> <error line="347" message="48">extra \n</error>
Que falte un punto al final de una frase y que en la versión castellana haya un salto de línea de más tienen que ver con la calidad de la traducción, pero no son los errores más importantes que podemos buscar, ¿cierto? Nos quedan varios campos que sería interesante cubrir antes de proceder a la traducción humana del fichero: ¿es ortográficamente correcto? ¿y estilísticamente? ¿Podemos examinar su ortografía? No parece tarea fácil, dada la mezcla de idiomas, etiquetas, referencias a las fuentes, etc. Vamos a echar un vistazo al funcionamiento de pofilter
$ pofilter --language es-ES --input=exe_es_20110310.po
--output=exe_es_20110310_pofilter_errores.po
Ejemplos de salida
# (pofilter) startwhitespace: checks whether whitespace at the beginning of the strings matches # (pofilter) spellcheck: check spelling of applet (could be aplegar / apaleo / pletina / repletar), check spelling of seleccionelo (could be selecciónelo / seleccione lo / seleccione-lo)
El sieve para posieve check-spell-es nos hace un trabajo más específicamente ortográfico (con la colaboración de enchant y de los proveedores de diccionarios ortográficos aspell, ispell o myspell):
$ posieve -s lang:es check-spell-ec exe_es_20110310.po
Devuelve un fichero de 53.3kB con líneas como
exe_es_20110310.po:22(#1): Unknown word 'Geogebra' (suggestions: Geografía, Geográfica, Geogonía, and Geometral). exe_es_20110310.po:66(#6): Unknown word 'palaras' (suggestions: palearas, parlaras, paliaras, palabras, palparas...).
Geogebra no es reconocida como palabra castellana, correcto, y «palaras» es una evidente errata que hay que corregir.
Hemos
demostrado la existencia y eficacia de las herramientas
ortográficas específicas; ¿y estilísticas? Pues ya sí, al fin. La
imagen nos muestra un ejemplo de uso de
LanguageTool como aplicación autónoma (el
uso más común es como módulo para Libre/OpenOffice). Por un lado
nos da una información similar a la de pofilter, por
otro lado aplica reglas estilísticas editables, genéricas y
específicas para cada lengua.
Creemos que va quedando demostrada la afirmación anterior de que el fichero exe.po necesitaba algo de trabajo, ¿podemos averiguar algo más de sus problemas antes de ponernos con él? Pues sí, LanguageTool tiene una característica que lo hace aún más interesante: puede quedarse residente, como un demonio, y puede llamarse a sus funciones desde otras aplicaciones. OmegaT puede utilizar la información de errores que proporciona, pero antes veremos el funcionamiento de Checkmate, definida como «an application to perform quality checks on bilingual files», justo lo que buscábamos.
La captura
nos muestra la salida de Checkmate sobre nuestro pobre fichero, y en la figura
vemos que los datos pueden exportarse a formato html para su publicación o consulta. Finalmente la siguiente imagen
muestra que Checkmate es configurable para que, además de sus propias comprobaciones de calidad, aplique los tests de LanguageTool. Que una herramienta automática encuentre errores del tipo de “el opción” nos parece un éxito de programación.
Nuestro documento tiene decenas de errores ortográficos y estilísticos, ¿Podemos ayudar a corregirlos? ¿Estamos autorizados y por otro lado se recibirá positivamente la contribución? Poder podemos, es software libre. Pero queremos que el autor lo acepte, y que no haya otra persona o grupo responsable del dominio (como en el Proyecto de Traducción). ¿Quién o quiénes lo han traducido anteriormente? Esa información está o debe de estar en la cabecera.
"Last-Translator: Asociacion Cultural Reggae <acreggae@acreggae.com>\n"
Tras ponernos en contacto con la asociación (correo 11 de abril de 2011), han respondido
Creo recordar que uno de nuestros compañeros estuvo hace tiempo traduciendo algo. Pero lo que es seguro que ahora no lo está
haciendo, por lo que no hay problema de que os piséis.
Hay otra entrada de la cabecera que resulta significativa:
"X-Generator: Pootle 1.1.0\n"
¡El fichero se escribió utilizando el ya difunto servidor Pootle de eXeLearning! Aprovechemos para adelantar la siguiente hipótesis de trabajo, que deberá ser confrontada con la realidad: las herramientas de traducción social tienen sentido si están supervisadas por un equipo que vigila y homogeneiza el resultado final, y este equipo sólo es posible con proyectos que superan un determinado tamaño. El uso de un servidor pootle sin un equipo detrás que revise la calidad de la traducción tiende a producir traducciones incompletas, precipitadas, fragmentadas e inconexas. Volveremos sobre esto más adelante.
Hasta ahora hemos demostrado únicamente que era necesaria una nueva traducción del fichero PO, y que ahora se dispone de herramientas que ayudan a revisar y mejorar la ortografía y el estilo, detectando los errores más comunes, y a comprobar que el traductor no introduce errores en la traducción, mediante la comparación entre las propiedades técnicas (saltos de línea, espacios, parámetros...) del texto original y del destino. Ahora hay que hacer la traducción: ¿en la nube o local? ¿con qué aplicación? ¿siguiendo qué guías terminológicas y estilísticas? ¿reutilizando qué memorias de traducción? Hagamos un alto en nuestro proceso y veamos qué se está usando en el mundillo.
Nota para lectores ajenos al mundo del software libre. No sabemos si se ha preguntado usted quién ha traducido la interfaz de usuario del firefox o el vlc que quizás use; quizás le sorprenda averiguar que es bastante probable que hayan sido traducidas por una comunidad de voluntarios a lo largo de varios años.
El tema de quién ha traducido qué es ligeramente complejo, porque una aplicación llega a los usuarios finales en una estructura que tiene capas. Supongamos que alguien escribe un programa nuevo. Normalmente se escribirá con la interfaz de usuario en inglés, el idioma común —es posible que aquí aparezca ya la primera traducción, si el inglés no es la lengua materna del autor—, y puede que esa persona busque en la red voluntarios que le traduzcan esos mensajes a distintos idiomas; puede, incluso, que el autor (que puede ser una empresa o una organización privada o pública) instale en su servidor un programa que ayude a traducir por trozos. Ocurrirá a veces que una empresa o entidad encuentre utilidad en la aplicación, y encargue la traducción, por supuesto sólo para el idioma nativo. Pero es posible también que los autores conozcan el Proyecto de Traducción Libre y acudan en busca de ayuda y estructura a los cientos de traductores que han renunciado a sus derechos sobre las traducciones y se responsabilizan de traducir y actualizar traducciones de las aplicaciones que adoptan. Caso distinto es que la aplicación se haya construido usando las bibliotecas GTK/GNOME o QT/KDE, y se integre dentro de estos marcos; lo normal entonces es que fuera traducida por los equipos de traductores de GNOME o de KDE. Puede ser también que una utilidad de uso no generalista (pensemos en las educativas por ejemplo) haya pasado desapercibida y llegue sin traducir a una de las distribuciones básicas, Debian, Fedora, Ubuntu... puede ser incluso que una derivada de estas se vea en la obligación de enfrentarse a la tarea. Esto no es raro; de hecho es muy común en las distribuciones educativas que se crean en nuestro país, tengan o no lengua propia, ¿quién va a usar en la escuela tal o cuál recurso si no está disponible en la lengua o lenguas locales? En MAX, la distribución educativa de Madrid, se traducen aplicaciones; en Guadalinex, la andaluza, también, y en Linex (Extremadura)... Por supuesto este esfuerzo es masivo en las distribuciones GNU/Linux de comunidades con lengua propia.
La multiplicidad de orígenes descrita puede causar problemas. Es posible que se traduzcan cosas de forma paralela, porque es difícil que la traducción ascienda por la jerarquía de vuelta hacia mainstream, entre otras cosas porque en las derivadas se suele trabajar con versiones estables, que pueden tener hasta un par de años, y en los proyectos está la versión en desarrollo, con sus cambios, cadenas nuevas, etc. Además históricamente no solía haber preocupación por devolver el trabajo a la comunidad, la perspectiva acababa en los destinatarios directos (alumnado, profesorado regional); incluso es habitual hacer cambios en el código que se quedan en los repositorios locales y a veces ni se hacen públicos.
Antes
de examinar qué usan, recordemos qué hacen los grupos de
traductores voluntarios. El Free Translation
Project fue revivido en 2007 por Benno Schulenberg y se
mudó del DIRO de la Universidad de Montréal a Holanda, a
Vrijschrift.org. Podemos leer en su matriz que el
número de dominios textuales bajo el Proyecto
traducidos parcial o totalmente al castellano es de 126. Están por
supuesto las aplicaciones básicas del proyecto GNU y muchas otras,
que aprovechan los servicios que proporciona el Proyecto.
Damned Lies es el nombre del sitio donde
se coordina la internacionalización de GNOME. Ahí podemos ver
figura de la izquierda que la interfaz de usuario de la versión
estable (3.0) está traducida al 100% al castellano y al gallego, al
99% al catalán, al 97% al vasco y 81% al asturiano. ¡Hablamos de
39791 cadenas de texto! Similares cifras encontramos para
KDE, figura de la dere
cha:
117588 cadenas, de las que se han traducido para la versión estable
(4.6), los siguientes porcentajes de los llamados paquetes
esenciales: castellano, gallego, catalán, vasco: 100%; asturiano:
50%. No sé si el lector se hace una idea de la carga de trabajo
acumulado y complementario que se realiza por estos equipos, y del
coste que tendría en un proyecto comercial privativo. ¿Cómo lo
consiguen?
Volvamos a la pregunta que nos hacíamos: ¿cómo funcionan en primavera de 2011 los equipos de traductores voluntarios? Durante la fase de preparación previa de este artículo encontramos un documento de gran ayuda, http://live.gnome.org/TranslationProject/Survey, que nos informaba de la encuesta que Gil Forcada había enviado a los equipos de internacionalización de GNOME, preguntándoles cosas como el número de miembros de los equipos, cómo se coordinan, qué herramientas usan para ayudarse en la traducción, cómo cuidan el flujo de trabajo, qué echan de menos... Si en GNOME habían tenido la idea de hacer una encuesta entre sus grupos de traducción, ¿por qué no reenviar por correo las preguntas a los coordinadores de los grupos de los otros proyectos de traducción al español? Como era de esperar —esto es software libre, luego cercano— un porcentaje respondió, y tenemos datos sobre cómo están organizados, qué herramientas utilizan y cómo es su flujo de trabajo (existe además una encuesta similar en el wiki de Ubuntu: Teams Health Check). Sinteticemos las respuestas.
¿Cómo se organizan los equipos y cuántos miembros tienen? Todos se caracterizan por tener un núcleo duro, de entre 5 y 10 miembros, que comparten criterios y experiencia, y una cifra variable de gente de paso, que se queda en el proyecto en un pequeño número. Jorge González, de GNOME, nos cuenta (en varios intercambios de correo en abril de 2011) que usan fundamentalmente gtranslator y kbabel. Eloy Cuadra responde (abril de 2011), en nombre de KDE, que usan Lokalize y comprobaciones automáticas con pology y su interfaz gráfica KSvnUpdater. Según la encuesta de Ubuntu se trabaja preferentemente vía web, sobre Launchpad. En Sugar, etoys y en OpenOffice se sigue usando pootle. No hemos oído a nadie mencionar XLIFF ni las aplicaciones para trabajar con este formato. Eso en cuanto a herramientas.
Las memorias de traducción ambos equipos las construyen a mano. En GNOME «actualmente no trabajamos con .TBX ni .TMX. Generamos las memorias de traducción a partir de los archivos po de Damned Lies, y los importamos en Gtranslator y kbabel (que tiene sqlite, por lo que el archivo acaba siendo un .db)». Parecido en KDE: «por ahora cada miembro usa su propia memoria de traducción (MT). El programa que usamos para traducir (Lokalize) se encarga de manejarla. Pero tengo en proyecto usar una MT común para todos los miembros del equipo». Sorpresa: en Debian se genera de forma automática un compendio PO de las traducciones a cada idioma. Descargamos el fichero español: pesa 72.9 megas.
¿Y la terminología? ¿Alguna noticia? Ya hemos leído que los proyectos no comparten TBX. «Estamos en proceso de creación de un glosario nuevo», nos dicen desde GNOME. «Probablemente partamos del de Serrador (ver la referencia en la bibliografía, se trata de un documento de 2006), quizá probemos el glosario en línea de Lucas Vieites». Con posterioridad a la publicación de la versión en papel del artículo recibí un correo de Jorge González (con fecha de 9 de enero de 2012) con el siguiente enlace a un glosario ya en uso: ¡una hoja de cálculo de gdocs! En la documentación proporcionada en UbuntuSpanishTranslators descubrimos una herramienta interesante, OpenTran.eu, que recopila las terminologías de los principales proyectos (KDE, GNOME, Fedora, OpenOffice, OpenSuse, Mandriva, Mozilla, Debian Installer...), permite la consulta en línea de términos y expresiones y devuelve ejemplos de cómo se han traducido.
¿Y las validaciones de los ficheros PO y el control de calidad? En KDE «ejecutamos "sieves" de Pology con los que verificamos la validez de los archivos PO, el uso de nuestro glosario, reglas gramaticales de nuestro idioma y forzamos el uso de comillas españolas en lugar de las inglesas». En GNOME el control de calidad, revisiones, etc. es un proceso manual que se hace por los componentes del núcleo duro.
La interfaz de usuario no es el único tipo de texto al que se va a enfrentar un traductor. Los traductores de software libre se encuentran con documentos complejos, guías, tutoriales, ejemplos. Los porcentajes de completud de las traducciones de este tipo de textos no se acercan a los de los mensajes de usuario (basten como muestra las estadísticas de KDE. Asturiano y vasco: 0%; gallego: 25%; catalán: 47%; castellano: 90%). En primer lugar porque se considera que la documentación es menos importante, menos urgente al menos, es necesario buscarla para leerla y los mensajes saltan en la pantalla, son intrusivos y no pueden ignorarse; posiblemente también que porque se desconocen las herramientas adecuadas y porque es más difícil trabajar por trozos sin tales herramientas. Estamos convencidos de que aquí es donde la tecnología de la traducción es más necesaria y tiene más oportunidades de ayudar. Un texto largo debe ser segmentado para que las memorias de traducción puedan encontrar coincidencias. Debe disponerse de glosarios y memorias, que aconsejan, reutizan y ahorran tiempo y esfuerzo. Y debe poderse convertir el texto de y al formato de documento final sin pérdida de información, sea cual sea el formato que utilicen las herramientas de traducción internamente, PO, XLIFF o TMX.
Hicimos, simultáneamente al del de los equipos de traducción clásicos de software libre, un sondeo informal en twitter sobre qué herramientas libres usaban los traductores profesionales. De nuevo sintetizamos en una las respuestas: «He utilizado Okapi tools, Open Language Tools, Foreign Desk, PoEdit, Anaphraseus... pero fundamentalmente OmegaT. Los formatos no son problema, los paso a .odt y listo, ningún problema de compatibilidad. El problema con TMX, TBX compartidas es que los derechos de autor son en parte del cliente y lo de la confidencialidad dificulta la cosa». Nadie habla de PO. Tampoco de XLIFF.
Deducción: sigue existiendo el abismo entre las dos tradiciones, entre la que procede de traducir las interfaces de usuario de las aplicaciones de software libre y la que básicamente traduce documentos de texto. No usan herramientas comunes, ni formatos: unos siguen convirtiendo a PO, los otros reciben ficheros DOC. El tema de las memorias de traducción y de los glosarios compartidos es un tema interno al proyecto o a la empresa, y normalmente son construcciones personales, que tienen que ver con el enriquecimiento de los recursos privados (no digo privativos) producido por la veteranía, más que un proceso colectivo e intencionado.
Con el conocimiento de este punto de partida hemos procedido a comprobar que las herramientas de ayuda también son aplicables al trabajo con los filtros y las herramientas de traducción de textos abiertos, específicamente con Lokalize y con OmegaT. En la figura
tenemos un ejemplo de uso de Lokalize con las herramientas auxiliares instaladas: diccionario, memoria, glosario; en la captura de pantalla
vemos OmegaT con diccionario, glosario, filtros extra...
Han aparecido herramientas eficaces que ayudan a mejorar la calidad de la traducción. Estas herramientas se pueden aplicar tanto a la tarea tradicional de traducir la interfaz de usuario como a la de traducir textos abiertos. Para las dos tareas, y sin que exista hoy día una justificación salvo la historia, se han desarrollado estrategias y tradiciones muy distintas. Esta separación de mundos nos debe llevar a la reflexión. Es hora de dar el giro final en la marcha de este artículo y de cambiar de preguntas. Ya no nos interesa qué usan, sino qué podrían usar nuestros equipos. Pasar de la investigación a la acción. Y, como venimos insistiendo desde hace años, no se trata de la aplicación o de los formatos, la clave está en el sistema completo de traducción: en el conocimiento de las personas sobre el flujo global del proceso, y en el conocimiento compartido y homogeneizado en acuerdos y estilos, diccionarios, correctores gramaticales y ortográficos, glosarios y memorias. El abanico de aplicaciones especializadas y libres para la traducción de ficheros PO, XLIFF o TMX es amplio; las limitaciones de espacio nos impiden examinar una a una las virtudes y defectos de traducir en la nube con pootle, transifex o el launchpad de Ubuntu, o bien localmente con virtaal, poedit, gtranslator, lokalizer, omegat o emacs en modo po. Y, sin embargo, esa no es la clave. La clave la apuntaba Silvia Flórez, cuando afirmaba que la instalación completa y el uso eficaz de cualquiera de estas aplicaciones (se refería concretamente a OmegaT) estaba dejando de ser trivial. Creemos que el futuro próximo va por ahí: una aplicación especializada, que integre bases de datos locales y remotas de conocimiento acumulado, y filtros conversores de calidad. Todo por supuesto sometido a una revisión experta que asegure la calidad y la cohesión de los resultados.
Una humilde observación final: están los traductores tan ocupados cumpliendo plazos, que no tienen tiempo de investigar para ahorrar tiempo y esfuerzo.
Fernández García, J.R. (2006a). “La traducción del software libre.Una oPOrtunidad de colaborar”, Linux Magazine, 19. Hay versión en línea <http://people.ofset.org/jrfernandez/edu/n-c/traducc_1/index.html>. Fecha de la última actualización: 01.12.2006. Fecha de la consulta de la página: 20.04.2011.
Fernández García, J.R. (2006b). “La traducción del software libre.Los problemas de PO y el abrazo fuerte”, Linux Magazine, 20. Hay versión en línea <http://people.ofset.org/jrfernandez/edu/n-c/traducc_2/index.html>. Fecha de la última actualización: 01.03.2007. Fecha de la consulta de la página: 20.04.2011.
Fernández García, J.R. (2006c). “La traducción del software libre.Memorias compartidas”, Linux Magazine, 21. Hay versión en línea <http://people.ofset.org/jrfernandez/edu/n-c/traducc_3/index.html>. Fecha de la última actualización: 01.02.2007. Fecha de la consulta de la página: 20.04.2011.
Fernández García, J.R. (2006d). “La traducción del software libre.¿El momento de cambiar de herramientas?”, Linux Magazine, 22. Hay versión en línea <http://people.ofset.org/jrfernandez/edu/n-c/traducc_4/index.html>. Fecha de la última actualización: 01.03.2007. Fecha de la consulta de la página: 20.04.2011.
Fernández García, J.R. (2007). “La traducción del software libre.Cerrando el ciclo”, Linux Magazine, 23. Hay versión en línea <http://people.ofset.org/jrfernandez/edu/n-c/traducc_5/index.html>. Fecha de la última actualización: 01.04.2007. Fecha de la consulta de la página: 20.04.2011.
Fernández García, J.R. (2008). “Fundamentos de tecnología de la traducción. Un repaso a las herramientas de traducción libres”, Encuentro G11n para la localización del software al gallego, Santiago de Compostela. Pdf disponible en línea <http://people.ofset.org/jrfernandez/traducc/santiago08/santiago.pdf>. Fecha de la consulta de la página: 20.04.2011.
Fernández Serrador, Francisco Javier, et al. (2006) “Localización de GNOME al español”. La localización clásica de este documento ha dejado de existir, aunque se trata de un documento fácilmente localizable en internet a través de sus réplicas. Última consulta en línea, en https://mail.gnome.org/archives/gnome-es-list/2011-October/pdfm6xxph1jsZ.pdf, 20.11.2011.
Flórez, Silvia (12.05.2010) “¿Cómo utilizar los plugins de OmegaT?”, entrada en bitácora <http://traduccionymundolibre.com/2010/05/12/como-utilizar-los-plugins-de-omegat/>. Fecha de la última consulta de la página: 07.07.2011.
Free Translation Project. Sitio web <http://translationproject.org/html/welcome.html>. Fecha de la última consulta de la página: 04.07.2011.
GNOME Damned Lies (Malditas Mentiras) <http://l10n.gnome.org/>, lugar donde se centraliza la coordinación de la internacionalización y localización de las aplicaciones del proyecto GNOME. Fecha de la última consulta de la página: 04.07.2011.
KDE Localization <http://i18n.kde.org/stats/gui/stable-kde4/team/>. Fecha de la última consulta de la página: 04.07.2011.
Ubuntu Teams Health Check <https://wiki.ubuntu.com/Translations/Surveys/TeamsHealthcheck>. Fecha de la última consulta de la página: 04.07.2011.
Vieites, Lucas. Glosario en línea <http://www.codexion.com/glosarios/>. .Fecha de la última consulta de la página: 04.07.2011.
Gettext: msgmerge, msgfmt (usado paquete Debian, versión 0.18.1).
Gettext-lint: POFileChecker. Fuente: http://gettext-lint.sourceforge.net/ (usado paquete Debian). Latest version: 0.4.0 (2007-02-09). Autores: Pedro Morais, José Nuno Pires, João Miguel Neves.
KSvnUpdater http://www.eloihr.net/ksvnupdater/, de Eloy Cuadra. Interfaz gráfica para el uso de pology.
LanguageTool, 1.3.1 y 1.4, de Daniel Naber http://www.languagetool.org/. Empleo como aplicación independiente, explicado en http://www.languagetool.org/usage/.
Lokalize en paquete Debian 4:4.6.3-1 http://l10n.kde.org/tools/, la herramienta de traducción de KDE
Okapi Framework: CheckMate, Rainbow, Tikal, Ratel. De Yves Savourel, versiones 0.11 y 0.12. http://okapi.opentag.com/ y http://tech.groups.yahoo.com/group/okapitools/.
OmegaT 2.2.3 update 4 y 2.3.0. http://www.omegat.org/en/dl_overview.php.
Open-Tran.eu http://open-tran.eu/.
Pology: posieve http://techbase.kde.org/Localization/Tools/Pology. Uso versiones del subversion de kde. Las fuentes hablan de una initial release 0.10 (Eloy Cuadra me había dado este enlace para pology; http://pology.nedohodnik.net/doc/user/en_US/).
Translate Toolkit: pocount, pofilter, poterminology (usado paquete Debian, 1.7.0-0.1). Emparentados están Pootle, disponible paquete Debian de 2.0.5-0.3, y Virtaal 0.6.1-0.1 y 0.7.0.
Después de muchos años desde que me lo propuse por y casi los mismos desde la última gran actualización he retomado la actividad del esfuerzo informalmente llamado Lemarios y listas de palabras del español. Los cambios que hoy anuncio son los siguientes:
Si puede contribuir listas con los nombres y apellidos más populares de otros países hispanos con muchísimo gusto los incorporaremos.
Tenemos más novedades en el horno. Permanezcan en sintonía.
Mira lo que se avecinaMe ha molestado un poquito encontrarme por varios sitios que el aserejé del linuxero diciendo que su autor original es un tal Carlos Bortolini (en descargo de este caballero, no he encontrado ninguna referencia indicandose él mismo como el autor).
por la vuelta de la esquina
viene un hacker de Hispalinux.
Con la Debian bajo el brazo
GNU/Linux mola mazo
no deja con vida un Windows.
Y es que el root que se lo instala
ya no tiene vida mala
y controla ya del todo su equipo
Y para instalar programas
ya te olvidas de bobadas
dependencias y chorradas del estilo...
Y tecleas
y controlas
como molaaaaaas
apt-get
man egrep
emacs perl mutt ln
sed vi du bash
apache ls
du less more wget...
Bueno, pues después de 7 años trabajando en Andago ha llegado el momento de cambiar de aires. Sobre mi andadura en Andago ya he escrito mucho, basta con ver la etiqueta de Andago en este blog, pero quería escribir este último post resumiento la experiencia que ha sido trabajar en un sitio tan especial durante una temporada tan importante en mi vida.
Por dónde empezar, quizá lo más fácil sea por el principio. Una vez superada la llegada de este garrulo a la caital me dirigí a la que sería mi oficina por una buena temporada. Nada más entrar en la oficina me dí cuenta de que estaba en el sitio adecuado, mientras esperaba a que me trajeran varios papeles que debía firmar miraba con curiosidad a un curioso grupo, valga la redundancia, que se reunía en el centro de la oficina y comentaban cómo se iba a desplegar el cluster de correo que estaban planificando para un Ayuntamiento. He de decir que al principio me sentí intimidado por el potencial de los compañeros que me encontré allí pero ha sido sólo a lo largo de los años que me doy cuenta la suerte que he tenido de compartir todos estos años con ellos y cómo me han hecho crecer en los personal y en lo profesional. Gracias chicos, aunque a veces se olvide Andago es y será siempre la gente que durante todos estos años ha hecho posible el proyecto, y por supuesto que sin el granito de cada uno ya habría dejado de existir hace tiempo. ¡Sois la hostia!
Una de las cosas que debo destacar, y por la que creo que he podido permanecer tantos años en la misma empresa, ha sido la capacidad de crecimiento tanto personal cómo profesional que me ha permitido. Para mí la sensación ha sido siempre que el límite de hasta dónde uno puede llegar se lo impone uno mismo y su capacidad para asumir nuevos retos con éxito. Esto unido a la gran hetereogeneidad en los proyectos y funciones con las que me ha tocado lidiar ha hecho que fuera muy dificil aburrirse en el trabajo. Desde los primeros años participando en proyectos de infraestructura de muy diversa indole, pasando por la epoca de las redes wifi metropolitanas que andaba de saltimbanqui por los tejados, la reconversión en una empresa más orientada al desarrollo web y posteriormente a productos y servicios, las ponencias en eventos internacionales, la creación del departamento de arquitectura cómo apoyo a estos cambios y por último la dirección completa del área de IT de la compañía y la apertura de la sede de Cambridge dónde he trabajado el último año. Casi na.
Pero igual que todo tiene un principio también tiene su fin y parece que ha llegado la hora de buscar nuevos vientos sobre los que seguir volando, más adelante os contaré más sobre mi nuevo trabajo en tierras muy, muy lejanas pero mientras tanto os dejo con mi buen recuerdo de esta temporada trabajando en Andago a través de unas fotillos:
“Fotos variadas del tiempo que estuve currando en Andago.”
From Andago, posted by Javier Turégano on 3/08/2012 (43 items)
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Esta semana comienzan las actividades conmemorativas del décimo aniversario de la AsturLiNUX.
Durante toda la semana hay programadas diversas actividades (charlas, talleres y conferencias) y como colofón, un gran acto central, el próximo sábado 18 de abril donde intervendrán Ivan Frade (”Maemo; Software Libre Movil”) de Nokia y Rodrigo Salvador (”El Software Libre para la Gestión de la Red Educativa de la Junta de Andalucía”) de la Junta de Andalucía.
Además de estas ponencias, tendrá lugar una mesa redonda (“El Software Libre dentro y fuera de Asturias”) con una lista de participantes muy interesante.
Más información en la página principal y en el programa.
En este 2009 se cumplen ya 10 años desde que se fundó AsturLiNUX. Durante este tiempo hemos aportado nuestro granito de arena a la difusión del software libre en nuestra comunidad. Además de esto, se han forjado lazos de amistad entre muchos miembros, y lamentablemente se ha perdido la pista de algunos otros.
Por todo esto y mucho más, nos vemos casi en la obligación de no dejar pasar esta oportunidad y celebrar el aniversario con un conjunto de charlas, talleres y eventos que se celebraran durante este 2009.
El 18 de Abril tenemos la intención de celebrar el aniversario con un evento central en el que queremos que todos podáis participar. Por esto, abrimos hoy mismo un plazo para que, si alguno de vosotros queréis participar dando una charla o ponencia, nos lo hagáis saber Solo necesitamos que nos envieis un correo a vicepresidente@asturlinux.org con un breve resumen de lo que vais a hablar y vuestros datos básicos. El plazo finalizará el 10 de Febrero de 2009. En ese momento el Comité Organizador valorará todas las propuestas.
Da igual que no seas socio, que seáis una empresa, o que viváis fuera de Asturias. ¡Todos estáis invitados a participar! Además de esto, estamos preparando muchas sorpresas.
Y hasta aquí puedo leer…
Os mantendremos informados.
Manuel Cernuda
Vicepresidente de AsturLiNUX
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